Como merideño y como egresado de nuestra Alma Mater,
me veo en la obligación de protestar de la manera más enérgica por las
vejaciones institucionales de que ha sido objeto nuestra máxima casa de
estudios por grupos irregulares, sin dejar a un lado las amenazas y ataques que
casi a diario reciben la mayoría de las
autoridades tanto rectorales como decanales, es el momento de las definiciones
y que cada una de las autoridades asuman posiciones claras y entendibles en
defensa de la universidad.
No es momento de cálculos pequeños, personales y
mezquinos, en una Venezuela rica pero arruinada financieramente, donde la
miseria humana intenta hacerse presente en nuestros claustros académicos, no
hay forma de permitir que las facultades y recintos universitarios sean
asaltados con la venia de las altas autoridades del estado, que la autoridad máxima
del IAHULA ordene la no entrega a los bachilleres de pre grado de los insumos mínimos
para ejercer actos médicos como suturar heridas, atender partos y asistir cirugías
en condición de ayudante, estas actitudes son factor de perturbación en la formación del médico de
hoy, me permito recordar que los pasantes del último año de medicina vienen a
ser un apoyo muy importante ante la escasez de médicos en las salas de nuestro
primer centro de salud.
Es el momento de emerger todos de la mano con nuestros
principios y valores en la defensa, en primer término, de la autonomía universitaria, el respeto a
las autoridades legítimamente electas, los derechos y reivindicaciones de los estudiantes, como es el caso de la
apertura de los comedores con alimentos de buena calidad y resolver lo
concerniente al pasaje estudiantil, entre otras.
Ante esta situación debemos exigirle al Gobernador del
estado Mérida, se aboque a garantizar la seguridad de los bienes y las personas
que hacen vida en la Universidad de los
Andes, al Ministerio Público y a los tribunales competentes que cumplan con
su deber de aplicar las sanciones de acuerdo a las leyes vigentes que son la garantía
para que la ULA retome la paz y
tranquilidad que merece.
Por último todo mi apoyo al Rector Prof. Mario Bonucci,
y a las demás autoridades que apoyan la verdadera autonomía universitaria, es el momento de las decisiones y de
quitar la careta a quienes juegan a los dos bandos.
Atentamente.
Dr. Pedro J.
Izarra Sánchez
C.I. 5.206.900
@pedroizarra

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